Los abusos del Ayuntamiento de Madrid

Andaba yo leyendo una nota en Terra sobre los radares que tiene instalados el Ayuntamiento de Madrid y de la denuncia que ha hecho Automovilistas Europeos Asociados (AEA) sobre “la polÃtica recaudatoria†que utiliza el consistorio madrileño para recaudar a partir de las multas de tráfico.
En dicho artÃculo puede leerse lo siguiente:
La PolicÃa Local no para a los infractores en el momento de detectarse la falta; por una parte, el factor pedagógico desaparece; por otra, el Ayuntamiento envÃa una notificación al propietario del vehÃculo “cazadoâ€. En esta notificación se solicita al propietario que identifique al conductor que cometió la infracción. El dueño del vehÃculo no lo hace y el expediente se cierra. Entonces, se ve obligado a pagar más dinero para que se cierre el proceso, pero no pierde ni un solo punto.
Y nuestra denuncia se centra en que no sólo se utilizan los radares, sino también las multas practicadas no por los policÃas locales sino por los agente de movilidad de las zonas de aparcamiento controlado.
Nuestro caso es el siguiente: recibimos el 10 de abril un aviso de multa por estacionamiento indebido producido el 27 de diciembre pasado con nuestra furgoneta, en el que se nos reclama que identifiquemos al conductor.
Lo curioso del caso es que ese dÃa 27 de abril no nos encontrábamos en Madrid, sino que estábamos actuando en Catarroja, en Valencia, como puede comprobarse pinchando en el enlace anterior. Sin embargo, aunque hemos puesto el asunto en manos de nuestros asesores legales, parece que poco tenemos que hacer, dado que prevalece la palabra del agente de movilidad sobre la nuestra.
El abuso es evidente, ya que ni se nos comunicó en su dÃa la sanción -cosa por otro lado imposible dado que estábamos a 360 km de Madrid-, llega casi cuatro meses después y para terminar no se nos permite defendernos de manera adecuada. No existe en este caso una presunción de inocencia, eres culpable porque lo dice un agente de movilidad que se equivocó. No nos basta con demostrar por medio del Ayuntamiento de Catarroja -quien contrató nuestra actuación ese dÃa- que nosotros estábamos allÃ, sino que hay que demostrar que estaba allà la furgoneta. No basta con decir que la furgoneta que estaba en Catarroja, era azul, que era de la misma marca, no, hay que demostrar que era la que tenÃa la matrÃcula registrada en la multa. Y claro, nosotros no sospechábamos que nos estaban multando a 360 km de allà y los responsables del teatro en el que estábamos no registraron el número de la matrÃcula de nuestra furgoneta, claro que no, estaban haciendo todo lo posible para que la actuación de ese dÃa fuera todo un éxito, que lo fue.
Esto, señores de la ConcejalÃa de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, es un abuso y quede aquà esta denuncia pública de una actitud recaudatoria exagerada y que atenta contra los más mÃnimos principios de honestidad, libertad y sentido común.