Pintar y vestir una marioneta

Reproduzco a continuaciĂłn una parte del Ăşltimo capĂtulo de un pequeño gran libro, titulado Marionetas de hilo, de Oskar Batek:
“Una pintura demasiado colorida puede convertir fácilmente el rostro de un muñeco en incomprensible. Además a distancia, una pintura con demasiados detalles pierde gran parte de su efectividad. AsĂ, generalmente puede decirse que cuanto más sencillo, mejor resulta el pintado del muñeco. Los detalles importantes del rostro de la marioneta deben ejecutarse siempre de la manera más expresiva posible. Si los muñecos deben aparecer bajo luz artificial tambiĂ©n deberán pintarse con luz artificial puesto que muchos colores responden a dicha luz de modo muy distinto a con la luz de dĂa.
Sobre todo en las figuras pequeñas hay que moderarse con la pintura. Normalmente basta con una piel de pintura y con un maquillaje de colores oscuros y claros. Tenemos que añadir los ojos, que generalmente constituyen el detalle más importante del rostro del tĂtere, y quizás cejas y bocas.
El vestido de los muñecos no deberĂa ser demasiado coloreado sin un motivo especial. En el vestido debe tenerse en mente que las figuras han de destacar sobre el fondo. Por ello se suelen escoger materiales claros para las figuras que aparecen sobre un fondo oscuro y contrariamente se evitan ropas demasiado pálidas en los muñecos para un decorado claro”.
Marionetas de hilo
Oskar Batek
Ediciones Ceac
ISBN: 84-329-8430-2