La sinopsis de una obra de teatro de tÃteres y marionetas

¿Cómo debe ser la sinopsis de una obra de tÃteres y marionetas?, ¿corta o larga?, ¿debe contar toda la historia o sólo una parte?
Para responder a estas preguntas os dejo aquà la sinopsis de nuestra obra ‘Érase una vez un circo’:
HabÃa una vez, en un tiempo no demasiado lejano, un bosque al que todos conocÃan con el nombre de ‘El bosque de Cucho’, por la sencilla razón de que en dicho bosque habitaba –y dicen que todavÃa lo hace- un duende bondadoso llamado Cucho; aquel que una vez en la cabeza llevaba un Cucurucho, pero un dÃa perdió el Curu y se quedó con el Cucho.
Muy cerca de Cucho vivÃa AntolÃn, un niño que soñaba con llegar a ser artista de circo. Tanta ilusión le hacÃa que ya estaba triste porque no sabÃa cómo podÃa conseguir su objetivo.
Cuando más desesperado estaba AntolÃn –el mismo dÃa que sacó a pasear a su Casita mojada y encogida por la lluvia-, se encontró con Cucho y el duende le dio la solución; debes ‘entrenar, entrenar; practicar, practicar, y la gente del circo te dirá: ¡vente con nosotros!, y con ellos te irás’.
Esa noche –y gracias a un conjuro de Cucho- AntolÃn volvió a soñar con el circo, pero en un sueño especial en el que conoció al Maestro de Ceremonias del circo de sus sueños.
A la mañana siguiente el niño estaba dispuesto a comenzar su entrenamiento cuando se encontró en medio del bosque con el Bandolero Ratero, muy enfadado con AntolÃn porque no le habÃa dejado dormir en toda la noche. El Bandolero no querÃa que AntolÃn entrenara ni practicara.
AntolÃn , mientras huÃa del Ratero, corrió por entre el bosque hasta encontrarse con el Espantapájaros Canuto, que habÃa quedado convertido en espantapájaros cuando el Bandolero le dio el susto más grande que le habÃan dado nunca.
Asà nuestro futuro artista de circo decidió ayudar al espantapájaros, pidiendo consejo a Cucho.
Muchos me han preguntado, ¿consiguió AntolÃn ser artista de circo?, ¿dejó Canuto de ser espantapájaros?, ¿se volvió bueno el Bandolero Ratero?, y muchas preguntas más de esas que hacen los niños y que de vez en cuando también los mayores.
Lo que siempre respondo –porque no puedo responder de otra manera- es que sólo hay una manera de saber el final y esa forma es ver la obra de Marimba Marionetas ‘Érase una vez un circo‘, porque en ella no sólo hay palabras –más o menos bonitas- sino también están todos los personajes, todas las historias y todos los sucesos que una vez ocurrieron –no hace tanto tiempo- en El bosque de Cucho.
Hay quien, después de ver la obra, ha cerrado los ojos un rato y me ha dicho que ha vivido él mismo todas las aventuras de Cucho, AntolÃn, Canuto y el Bandolero Ratero.
Incluso alguno ha visto a un sapo de color rojo al que le gusta cantar… O al menos, eso me pasó una vez que yo cerré los ojos.
Debéis de saber que ver una obra de teatro de tÃteres es como soñar con los ojos cerrados, pero teniéndolos muy abiertos.