Medio siglo de vida
Sábado 11 de octubre de 2008
Pues sÃ, damas y caballeros, señoras y señores; hoy cumplo 50 años, medio siglo, que se dice pronto y que me asombra a mà tanto como a cualquier mortal cumplidor de años.
Cincuenta años de los que llevo 23 dedicados a este gran mundo del teatro de tÃteres y marionetas, como manipulador de estas figuras ancestrales, guionista para teatro y televisión, músico, director y, cómo no, empresario de una compañÃa independiente de teatro.
Quien iba a decirme en mi adolescencia -que también tuve y padecà como cualquier hijo de vecina- que muchos años después estarÃa yo escribiendo de manera asidua en un blog para comunicar aspectos olvidados o desconocidos relacionados con ‘figuritas móviles con hilos, alambres y músculo, llamadas vulgarmente tÃteres’.
Pero asà es, ya que nadie sabe hacia dónde se dirige la vida, ya que, aunque cincuenta años no son nada, alucina uno al mirar hacia atrás y comprender cuán poco ha vivido y aprendido. Y el que opine lo contrario en el transcurso de ese lento deambular denominado ‘cumplir años’, que se dedique a otra cuestión que no sea el cuento, o que se dedique a ministro. AsÃ, cuando alguien le pregunte ‘si ha vivido con intensidad sus 50 años’ diga como aquel otro que lo fue: ‘puede ser que si y puede ser que no’.
Felicidades, me digo a mà mismo, que ya cumplidos tantos años, qué importa que me llamen loco por felicitarme a mà mismo. Felicidades, hombre.


